lunes, 19 de septiembre de 2011

Relación de la inteligencia emocional con: los valores, identidad, conductas sexuales y con la resolución de conflictos


La inteligencia emocional es un conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias que determinan la conducta de un individuo, sus reacciones, estados mentales, etc., y que puede definirse  como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones
Los valores
Evidentemente el colegio no es el único responsable de la educación de los valores. Los familiares y  medios de comunicación, ejercen igualmente un papel muy relevante. El mercado fomenta el individualismo, la competencia, el prestigio social, violencia, corrupción, etc. ¿Tiene sentido una educación en valores, cuando la sociedad presenta unas conductas, tan diferentes a las que se quieren promover? ¿Qué entendemos por valores?. Los valores se aprenden desde la casa, la formación que nos da la familia es muy importante para tener un buen comportamiento fuera del hogar.

Resolución de conflictos
Un concepto erróneo muy extendido es considerar a los conflictos siempre de manera negativa. Pero éstos pueden ser una experiencia positiva, generadora de nuevas ideas o soluciones. Porque el conflicto no es en sí mismo un problema, la cuestión es cómo se lo maneja. El buen manejo del conflicto es ahorro de tiempo; aumento de la oportunidad de hacer un buen trabajo.
Identidad
 La Identidad personal tiene que ver con la libertad y responsabilidad, La dignidad humana. El respeto a cada ser humano. Todo esto nos lo deben enseñar desde pequeños. Debemos aprender a demostrar nuestras emociones, y aprender a controlarlas y expresarlas; Gracias a la identidad se van formando las actitudes sociales y criterios morales. El reconocimiento de los derechos y el cumplimiento de los deberes como condición imprescindible de la convivencia.
Conductas sexuales
En el panorama educativo, la educación sexual ha vivido al borde. La teoría pedagógica, la psicología y hasta el sentido común, sugieren que es imposible el abordar la educación sexual de nuestros niños y adolescentes desde una perspectiva integral. La sexualidad en la adolescencia, anticipa una serie de experiencias emocionales y fisiológicas nuevas que deben ser educadas. Aunque la sexualidad no es una emoción que entre dentro de las seis que se consideran emociones primarias o universales, sin embargo una vivencia plena y coherente de la sexualidad tiene que ver con una buena educación emocional.

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